jueves, 9 de julio de 2015

El sexo prohibido





A nueve de julio de 2015, 21:01h. Escuchando la BSO de Gladiator y con el aire acondicionado a todo trapo. Me gustan las personas.

No, no me refiero a la humanidad. La humanidad me hace creer en la tenencia de armas a la americana. Me refiero en el terreno sexual. No es nada nuevo, mis padres lo saben desde los 16. La gente con cabeza que me conoce también. Me gustan los cerebros. Y los cerebros no tienen vagina, ni pene, ni tetas (pero se agradece que vayan acompañados del pack “happy meal”. Lo pilláis? Happy MEAL. En fin, da igual). Y no me refiero a un estado filosófico y bohemio lírico de “Oh, todos los cuerpos son bellos” pero luego me repugna meterme en la cama con algo que no esté en mi menú habitual. No. Me he acostado con mujeres y con hombres. Pienso que el cuerpo femenino es brutalmente más bello que el masculino, estéticamente, esto es así. También es así que a veces hecho de menos un hombre en mi cama (o en el suelo, o en el sofá, o en la pared...). Igual que es cierto que llevo más de un año sin sexo. Porque necesito de un vínculo emocional o intelectual
para intimar sexualmente con alguien. Llamadlo demisexual, sapiosexual, zona gris de la asexualidad. Llamadlo como os de la gana. El tema es que mientras haya un cerebro potente debajo de la carcasa me gusta. Yo me follo mentes.

Espera, creo que la masa sexualmente cohibida no lo capta: ME FOLLO MENTES.

Decidlo conmigo, es liberador, es un ejercicio de catarsis: ME FOLLO MENTES.

Y lo gracioso es que mis padres, por ejemplo, un estandarte de la izquierda progresista, de los que corrían para que no les dieran de hostias en las manifestaciones, al leer esto me dirían:

“Por Dios, bórralo, que tú eres un funcionario público, nunca sabes a quién te vas a encontrar que mande por encima de ti!”


Sí, señores, 2015 en España. País laico (JA), moralmente abierto (JA por dos) y tolerante (JA por tres). Somos una sociedad solidaria, pero solo cuando se nos da algo a cambio (como dice nuestro bienamado lider). Pero aún se mira de reojo a las personas con sexualidades abiertamente diferentes. Aún se lleva en secreto celado el hecho de no profesar la religión mayoritaria. 

Y ¡OH DIOS MIO! Dios nos pille confesados si es una ramera del averno, una mujer que debería llevar puntilla e ir a misa, quien hace bandera de una sexualidad liberada.

Me repugna. Me repugna esta sociedad hipócrita, de boca pequeña donde todos tienen un amigo Gay y se cuelga la bandera del orgullo una semana al año para que quede bien en los telediarios. Donde todos somos muy abiertos y muy progres “pero mi hijo no es así” y “No le compres muñecas al niño que nos va a salir raro”.

Vivimos en un país que sigue parado en un día de la marmota eterno que aún no se ha liberado de las cadenas de una dictadura que reprimía socialmente las personalidades diferentes. Donde la palabra libre era igual a “lo que diga el que manda”.

Y hoy en día está de moda se diferente, pero diferente “de bien”.


Vivimos en un mundo loco. Tan loco que la gente se muere de hambre pero paga mercedes. Y está más bien visto un tertuliano de programas de mierda que un maestro. Donde cobra más un futbolista que un médico. Donde un político dice que la mujer cuanto más desnuda más elegante y no le suspenden pero dimite otro por chistes de hace cuatro años.

En serio, superad la frigidez mental.

Dejad de follaros el escaparate y acostaos con un cerebro.


Aunque sea masturbaros el vuestro.  

sábado, 4 de abril de 2015

Zombies

Hui fa una lluna plena.
Tan redona,
tan blanca,
com si fora os.
O cendra vella.

Crida els morts de la tomba,
la lluna questa.
Caminen,
entre carrers de fang,
entre cirerers marcits.
S'arrastren.

Respiren.
Sagnen nuets el terra.
Naixen, com nadons horrípids.
Masteguen la boira en silenci.

És tan cridanera,
aquesta lluna plena.
Que quasi em fa venir ganes,
qui sap?
D'eixir d'aquest vell taüt.

Sent el meu cor inexistent
que fa: Tap, tap, tap.
Quasi batega, és un voler i no poder.
Corcat d'enyor (i madra, tot siga dit).
Tap, tap, tap.

sábado, 3 de mayo de 2014

Game of Thrones : Vino especiado del muro


Como soy una freak de Game of Thrones he decidido ir buscando algunas de las recetas que salen en los libros. Esta, en concreto, es la del vino especiado que tanto se toman en el muro la guardia de la noche.

Para 3 tazas (750 ml)
 

azúcar moreno 1 taza (200 gramos)
     1 cucharada de canela en polvo
     1 cucharada de nuez moscada
     Clavo de olor molido 1 cucharada
     1 cucharada de granos de pimienta negra
     1 botella de vino tinto afrutado, como Merlot (750 ml)

     En un recipiente no metálico mediano, mezcle el azúcar, la canela, la nuez moscada,el clavo y granos de pimienta. Añadir el vino y revuelva bien. Dejar durante 10 minutos, luego agitar de nuevo para disolver el azúcar completamente. Cubra bien y dejar a temperatura ambiente durante 1 a 2 días.
     Cuele la mezcla del vino a través de un colador forrado con una doble capa de gasa en un tazón. Un depósito de color marrón se puede quedar en la gasa. Enjuague y volver a colar el vino al menos una vez más a través de la gasa para aclararlo lo mejor posible. Almacenar el vino en un recipiente hermético (si se quiere, utilizar el frasco original) a temperatura ambiente. Asimismo, mantendrá durante un máximo de 1 mes.

viernes, 2 de mayo de 2014

Me iré, ¿Sabes? Algún día. De puntillas, y sin hacer ruido al salir. Ni siquiera te darás cuenta. Hará demasiado que ignorarás mi presencia. Supongo que encontrarás a otra persona capaz de pintarte un círculo de tiza en el suelo y sentarse a escuchar. Entonces, yo ya no te haré falta, y me arrancaré lo que te pertenece para dejártelo de recuerdo antes de irme. Nunca abrirás el paquete, porque nunca lo verás.
Querré de nuevo. Querer no es complicado. Tampoco ilusionarse. Pero cuando amas, siempre vuelves a caer en el mismo error. Tal vez, dentro de meses, quizá un año, te des cuenta de que sigues sin quemarte cuando piensas en alguien. Tal vez, entonces, te des cuenta de que uno no puede revivir un sentimiento si no quiere hacerlo. Para resucitar a una hada solo hay que aplaudir. Pero tienes que tener fe en que es posible. Cuando te tatúas a fuego que no crees en los cuentos de hadas, es imposible que la luz vuelva a brillar.
Espero que alguien vuelva a pedirte que le dejes abrirte las ventanas para que corra el aire y espantar la soledad. Y que no vuelvas a llorar al ver dibujos sin llegar a plantearte porque lo haces. Entonces, yo ya me habré ido, y te volverás a presentarme una sonrisa feliz de tu nuevo presente. Pero solo estará mi ausencia. Puedes buscarme entonces en los recuerdos. Que es lo único que queda para ti.
Yo me guardaré mis botes de esperanza, mis litros de sonrisas y mis cajas de besos para quien los quiera. Todo cura, todo sana. Aunque queden cicatrices. Y hay algunas personas que no les importa querer a alguien con marcas de batallas pasadas. Todo el mundo lleva el pasado en la mochila, y a todos nos persiguen los fantasmas.
Tú ya no podrías amarme ni aunque sucediera el milagro. Igual que los indígenas de América eran incapaces de ver los navíos que les invadían porque no creían que algo así existiera. Lo siento realmente, y espero que cuando estés en silencio y no haya murmullos de vida a tu alrededor, nunca seas capaz de darte cuenta del inmenso vacío que ha dejado tu esperanza al marcharse.

jueves, 6 de marzo de 2014

Canción de Hielo y Fuego I tomo.

Pues hace un rato me he leído el final del primer libro de Juego de Tronos. Antes de que me tiren piedras o algo, primero diré que me ha enganchado como una teta al neonato y que me lo he ventilado como si no hubiera mañana. Así que el hecho de que lo recomiendo porque es muy entretenido no quita que lo catalogue dentro de lo que yo llamo: Libros palomiteros (igual que hablo de películas palomiteras). Ojo, que esto no es malo. También decir que ciertos comentarios hasta que no me lea los próximos en inglés no están fundamentados, ya que he leído la traducción, no el estilo original. Y ahora viene el porqué:

El libro, conjunto global, pese a ser un tochaco que me hacía pesar el doble el bolso, se lee rápido. Vuela, más bien. Este tipo de estructura coral siempre me ha gustado, está muy bien llevada, y no resulta para nada confuso. Lo único que puede resultar en algún punto farragoso es el onanismo de nombres que se marca el gordezuelo de nuestro Jorgito a veces, pero nada que no pueda bajarse a golpe de espada. También hay capítulos muy ligeros  donde se ahorran estandartes, apellidos y armaduras dignas de pasarelas de alta costura. Pero vamos, joder, es FANTASIA EPICA, cuando te pones una peli porno ya sabes donde va a acabar todo, en este caso lo mismo: CASAS, ESCUDOS, OSTIAZOS Y FÉMINAS RETORCIDAS.

Un punto a favor por la empatía que te consigue generar con casi todos sus personajes debido al tipo de estrcutura narrativa utilizada. Un punto en contra por la pobreza de lenguaje retórico y los copypastes EXACTOS de ciertas descripciones. I mean, George, si querías poner más páginas no tenías porque copypaster descripciones de un párrafo. Te hubiéramos leído igual para saber qué coño pasaba después si nos hubieras puesto intercaladas estrofas de las spice girls.

Rompo una lanza por la ambientación. Una base medieval cruel y sin florituras, donde los tintes mágico-religiosos están bien conseguidos y resulta fácil imaginar el terreno que vas pisando pese a que te muevas tanto sobre el mapa de capítulo a capítulo. Otro minipunto porque a pesar de que los personajes femeninos son eminentemente femeninos (en el sentido de la nabocracia) tienen carácteres interesantes y personalidades fuertes. Que, desde su rol, pseudosumiso, tienen una importancia clave en las decisiones que toman.

Hablo de un libro palomitero porque el autor sabía muy bien lo que hacía al escribirlo: crear hype entre capítulos y acumularlo entre libros. Es una estrategia muy de guionista de serie (no es de extrañar que la adaptación sea sexo duro). Últimamente se intenta bastante este concepto en la literatura, pero no a todo el mundo le sale tan bien. Por eso mismo no considero que esto sea algo malo, solo un punto a aplaudirle al señor. Eso y los cojones de escribir semejantes tochaco(s) (que hay más) y que no empieza a ser un triángulo amoroso entre seres sobrenaturales maquetado sobre telenovelas sudamericanas para llegar al público masivo.

Resumiendo: Disfrute como una enana (JE), me muero por leerme los siguientes, y lo cortés no quita lo valiente: Estilo poco elaborado (repito que no he leído en original, sino la traducción), estructura bien usada pero no es una revolución de originalidad, personajes bien diseñados, algo planos en algunos aspectos, pero cumpliendo su función. Tramas esperables aunque muy bien hiladas. Y desde luego, conciencia de ADICCION AL PRODUCTO. OLE SUS PELOTAS.

Adrenalina, espadas, intrigas y rock&roll.

PD: Ahora a verme la primera temporada.

jueves, 27 de febrero de 2014


Me volví en el colchón. Porque eso no era una cama, era un colchón tirado en el suelo. Con las sábanas fuera del sitio. Por la ventana se colaba la luz porque no teníamos persianas, y las cortinas eran muy translúcidas, por mi cabezonería. Y por tu malcrío. Así que la luz entraba a raudales, como si hubieran abierto el grifo. Recuerdo que dormías. El aire era dulce. Dulce de calabaza asada, o de algodón de feria, no dulce empalagoso. No era dulce amor-amor, la colonia. Dulce café. Dulce chocolate amargo. Espeso como un adiós inesperado. El sol te peinaba las pestañas y les daba un halo rojizo en las puntas, como si estuvieran encendidas. Me hubiera gustado alargar la punta de los dedos y rozarlas con cuidado, a ver si me prendía en llamas. Pero no quería despertarte. No quería quebrar la porcelana de nuestra cúpula. No quería que me mirases con esos ojos que decían que no era a mí a quién querían ver. Me incorporé y la colcha se deslizó como plomo fundido por mis rodillas. Fuera de aquel pequeño mundo hacía frío. Respiré el aire gélido de un enero sin calendario y me pasé la mano por el brazo, con un movimiento mecánico, como un autómata de máquina de circo. Siempre me han fascinado los autómatas. ¿Me besas? La pregunta me cruzó la mente y me dio una bofetada tan fuerte que me dolió. Me la tragué como si fuera magma y me abrasó por dentro. Marcando el recorrido desde el esófago a las plantas de los pies. La sirenita cada vez que daba un paso sentía que andaba sobre dagas afiladas que quemaban. Esa parte se les olvida. Me hace gracia la gente que habla del mensaje supuestamente negativo de renunciar a la voz de uno por un hombre, pero nadie hace hincapié en el hecho de sacrificar todo cuanto tienes y aceptar los riesgos para perseguir tu sueño con una apuesta a todo o nada. Aceptar que las cosas no vienen en una bandeja de plata. Que ir descalza es pisar espinas. Que a veces nos tenemos que callar hasta que llega el momento adecuado. Si llega.
Te removiste.
No, no me ibas a besar. Se empezó a romper la cúpula. Virutas de porcelana desconchándose sobre la cama. Polvo brillante lacado que me nevaba los brazos. Me levanté y salí del terreno franco. Te diste la vuelta dándome la espalda y empezaste a palidecer. A parpadear, como un holograma a distancia con mala conexión. Parpadeabas con tonos azules y verdes. Con rojos. Un magenta eléctrico. Parpadeaste hasta desaparecer. Me di cuenta de que era absurdo que me fuera sin hacer ruido. Esta vez no podía irme. No había de dónde irme ni a dónde irme. Porque no había nada de lo que alejarse. Me quedé sola en mi teatro que se caía a pedazos. La cúpula resquebrajada, las paredes de madera vieja desnuda, los soles que daban vueltas sobre mi propia órbita. Me quemé los ojos con ácido.
El aire era dulce. Dulce café. Dulce chocolate amargo. Dulce veneno. Dulce y espeso, como la soga de un ahorcado. 

Primavera


sábado, 19 de enero de 2013

I almost do...

I bet this time of night you’re still up
I bet you’re tired from a long, hard week
I bet you’re sitting in your chair by the window, looking out at the city
And I bet sometimes you wonder about me...

And I just want to tell you
It takes everything in me not to call you
And I wish I could run to you
And I hope you know that
Everytime I don’t,
I almost do, I almost do...

I bet you think I either moved on or hate you
‘Cause each time you reach out there’s no reply
I bet it never, ever occurred to you that I can’t say hello to you
And risk another goodbye...

And I just want to tell you
It takes everything in me not to call you
And I wish I could run to you
And I hope you know that
Everytime I don’t,
I almost do, I almost do...

We made quite a mess, babe
It’s probably better off this way
And I confess, babe
That in my dreams you’re touching my face
And asking me if I want to try again with you
And I almost do...

And I just want to tell you
It takes everything in me not to call you
And I wish I could run to you
And I hope you know that
Everytime I don’t,
I almost do, I almost do...

I bet this time of night you’re still up
I bet you’re tired from a long, hard week
I bet you’re sitting in your chair by the window, looking out at the city
And I hope sometimes you wonder about me...

lunes, 10 de diciembre de 2012

Yo no creo en el olvido.



Yo no creo en el olvido.
El olvido duele.
Es la espada del tiempo.
Pero yo soy un escudo. Tu escudo.
Te protejo hasta de mí, de mi guillotina indulgente.
De mi mente cansada. De mi corazón oxidado.
Cae otro invierno.
Y estoy un poquito más deshilachada.
Una pizca más amarga.
Unas líneas más borradas.
Un poco más de mueble viejo,
Un poco menos de libro nuevo.
Pero son las mismas manos.
Las mismas manos vacías.
La misma boca huérfana.
El mismo cuerpo cálido que te espera.
Otro otoño de oro abandona las alamedas.
Pero yo no creo en el olvido.
Porque duele.
Porque es espada.
Porque creo en ti.

Primavera

lunes, 25 de junio de 2012

Gracias.

Gracias por esconderme.
Gracias por no arriesgar en tu vida conmigo.
Gracias por tener miedo de un futuro.
Gracias por mentirme.
Gracias por no respetar tu palabra.
Gracias por demostrarme lo poco que te he importado.
Gracias por hacerme llorar cuando pensaba que había vuelto a sonreír.
Gracias por llevarla a nuestro jardín.
Gracias por hacer con ella lo que nunca quisiste hacer conmigo.
Gracias por olvidarme.

Gracias por ser mi primer amor real.
Gracias por hacerme sentir que me temblaban las piernas cuando me tocabas.
Gracias por tus manos.
Gracias por tu calor cuando tenía frío.
Gracias por existir.
Gracias por las horas que perdiste cuando te necesitaba.
Gracias por tu sonrisa de niño malcriado.
Gracias por tus mejillas suaves.
Gracias por ser un reto.
Gracias por hacerme más fuerte.
Gracias por quererme, pese a todo.

Gracias.

Y adiós.

sábado, 23 de junio de 2012

Did you know I still miss you?

With every breath of this empty chest.

You always lie to me.

And, even so, I still miss you.


martes, 5 de junio de 2012


Nikolái Dezhnev

"Cada día, desde hace más de un cuarto de siglo, con estas palabras me acuesto y me levanto, si es que logro conciliar el sueño. Día y noche me repito: el amor mata, el amor lo destruye todo y se destruye a sí mismo. Apenas abierto, el capullo del amor ya exhala el hedor de la traicion, rezuma el veneno de los celos. Por miedo a perder el amor corremos hacia un precipicio, fustigándonos con el látigo de la fantasía. ¡El amor es lodo, el amor es crueldad, el amor es locura...!
Repito estas palabras desde hace ya veinticinco años.

Y sé que son mentira desde el principio hasta el final. "


If you listen carefully, I'm calling you...

sábado, 2 de junio de 2012

La gente no lucha, espera a que se lo sirvan todo en bandeja: "Ven, te esperaré".

Nadie arriesga. Nadie juega sin seguros. Pasan de largo cuando hay que esforzarse.

"Is there a remedy for waiting
For loves victorious return
Is there a remedy for hating
Every second that Im without you

All of me is all for you
Youre all I see
All of me is all for you
Youre all I need

All this life is all for love
Its the only road Ill choose
And every street and avenue
Only one will lead me back to you"


All for you - Angus and Julia Stone

miércoles, 30 de mayo de 2012


"No conoces mis monstruos
ni mis ángeles.
No sabes domesticarlos.
Mis dientes
nunca se han clavado en tu carne.
Desconoces mis aromas,
mis vicios,
mis fetiches.
No sabes
si acaricio con la yema o con las puntas,
si araño el cuello
o la espalda. "

Extracto:
http://tangoamedias.blogspot.com.es/2012/05/no-soy-quien-parezco-ser-porque-no.html

miércoles, 16 de mayo de 2012

Compartir el silencio


No habían bajado del todo la persiana al llegar la noche anterior de pasear por el puerto y por el espacio de un palmo, quizá dos de alto, se colaba el sol, jugando al espejo sobre las sábanas, enredándose en los tobillos de él. Ella se escapaba de la intrusión de luz, hecha un ovillo, encajando perfectamente en el hueco que quedaba entre el brazo y la cintura de él, como una niña abrazada a su peluche, excepto por el hecho de que un beso por dar resbalaba de sus labios, que reposaban entreabiertos, en una sonrisa dormida, contra el pecho desnudo de él, con una cortina del cabello cobre esparcida sobre ellos y parte de la cama. La mano de ella, relajada, descansaba como la de un títere al que le han cortado los hilos cerca de su propio pecho, levemente curvada; la otra, se apoyaba sobre el abdomen de él, subiendo y bajando con las profundas respiraciones del sueño. Un pájaro con aspiraciones a despertador se paró en el alfeizar, piando sobre la llegada de la mañana, y la única nube que parecía cruzar el cielo se movió, dejando que el sol creciera, llegando a la altura de los ojos de ella, que apretó los párpados, resistiéndose a despertar. Poco a poco, entre trinos y guiños de luz, relajó los párpados y desentumeció la mano que descansaba sobre él, llevándosela al rostro para apartarse los cabellos que ensombrecían su frente y mejillas, difuminando sus rasgos en la penumbra luminosa de la habitación.

Se incorporó con cuidado sobre la cama, sin apenas mover las sábanas, que resbalaron por sus piernas desnudas. Empequeñeció los ojos con tiempo de ver desvanecerse el pájaro del alféizar. Él se dio la vuelta en la cama, acostándose de lado y dándole la espalda, para seguir durmiendo. Se llevó las rodillas contra el pecho, rodeándolas con los brazos y apoyó la mejilla sobre estas y mirándole con una sonrisa privada. Las rendijas de la persiana dibujaban cuadraditos de sol sobre la piel de la espalda de él. Alargó una mano y le acarició la curvatura de la misma, viéndole moverse a penas al contacto frío de sus dedos, se estiró y deslizó un beso muy suave sobre su hombro, acariciando la piel cálida de noche con sus labios. Luego se levantó despacio y puso los pies descalzos sobre el suelo de baldosas frías. Miró el reloj. Todavía eran las siete y media de la mañana. Cruzó la habitación, dejando que la camisa de botones de hombre se acomodara con el balanceo del caminar a su cuerpo menudo debajo de la tela, rozando a cada paso a la altura de sus caderas. Salió al comedor, que estaba a oscuras excepto por un rectángulo que se filtraba entre las cortinas del ventanal que daba a la terraza. Siguió el camino y se coló entre las cortinas, abriendo la puerta de cristal y saliendo a fuera. El olor a sal y el piar intermitente de pájaros que se posaban en las azoteas de los edificios contiguos le preguntó si le apetecía una taza de café. Se acercó a la barandilla de hierro y apoyó los brazos, descargando el peso y mirando el mar que se veía trémulo y todavía teñido de jaspeados anaranjados por el sol madrugador. Un aire fresco le apartaba el cabello del rostro. Sonrió y caminó hasta la otra puerta de la terraza que daba a la cocina, encendiendo la vitrocerámica para que la cafetera preparada la noche anterior se calentase. Salió nuevamente a la terraza y se sentó en el suelo de mármol helándose los muslos. Dejó caer una pierna entre las rejas de la verja, pendiendo hacia abajo por el balcón y se permitió un instante de felicidad.
El olor a café empezó a esparcirse por la terraza, recordándole veranos pasados y playas diferentes. Un rayo de sol se precipitó contra el nomeolvides que decoraba la sombra de sus pechos entre los botones desabrochados de la camisa, despidiendo un destello. A lo lejos, el romper de las olas contra el faro próximo se antojaba un arrullo que invitaba a una ensoñación tranquila. Paz, paz, paz… Acarició con la punta de los dedos la línea de las baldosas, mirando el laberinto que formaban. Una mano se paró sobre la base de su cabeza, enredando los dedos entre sus cabellos. Ella levantó la vista al tiempo que él le regalaba un beso todavía dormido en la parte interior del cuello, justo detrás del oído. Ella le tomó la mano para besarle la parte interna de la muñeca. La cafetera silbó. Cuando ella hizo mención de levantarse él la incorporó con cuidado por el brazo y la rodeó por la cintura con las manos, desde atrás, caminando de forma divertida a pasos de zancadas hacia la cocina. Se desprendieron risas despejadas, tiznadas de café y de verano envuelto en papel de regalo. Ella apagó la cafetera y se volvió para besarle, encontrándose con unos labios que ya la esperaban.

“Buenos días.”

Ella le puso el índice sobre los labios y sonrió traviesa, mirándole entre el cabello que le manchaba el rostro en trazos cobre.

“Shhht…” susurro entre labios cercanos “Lo bonito es compartir el silencio.” 

Âme Noire

sábado, 21 de abril de 2012

Magdalena personal



He tenido un sueño extraño.
Eras una sirena varada en una playa sin arena.
Tenías los labios de nácar y el pelo de la ceniza más negra.
Como una estatua de sal,
El sol se precipitaba por la espiral de tu ombligo.
Y yo, como una niña, caía en el tobogán de tus piernas,
En la curvatura de tus dedos.
Me he perdido en las dunas de tus labios de coral.
Tienes un aroma amaderado,
Sirena de barco.
A roble y a libro.
Me gustan las librerías antiguas.
Voy a escribir tu piel de poemas sin sentido.

Âme Noire


lunes, 14 de noviembre de 2011




Ilustración; http://mardelvalleseoaneluna.blogspot.com


He visto en tu voz un océano en llamas.
Un diamante redondo.
La llave.
Un verso.
Tu voz es hiedra y madreselva,
un camino a pisadas en este jardín.
Tu voz me da miedo,
no quiero perderme.
O quizá sí.
Quiero que me devore,
para encontrarme.

Âme Noire

miércoles, 17 de agosto de 2011



Tenía los ojos de cristales.
El espejo era de ventanas rotas,
tú mirabas en él.
Alguien gritó y se rompió un deseo.
Nunca hay suficientes ventanas
para llenar de ojos un espejo.
¿Quién eres?
Sé que me llamaste.
Te vi al otro lado.
Y tú rompiste el espejo sin tocarlo.

Âme Noire



A veces te adivino en un desconocido.

Veo tu nombre en otro nombre.
Tu sonrisa en un papel.
Tu tacto en un recuerdo.
Te confundo con alguien,
pero nunca eres tú.
Luego un gesto,
una palabra, un hecho,
quiebra el castillo de naipes.
Me doy cuenta
[que triste]
de que nunca fuiste.

Âme Noire



martes, 2 de agosto de 2011





Eres un fantasma entre palabras.
Una mentira, una exageración.
No existes. Yo te he inventado.
Tras tu piel y tu nombre,
letras mal cosidas.
¿Qué eres tú?
Por no existir te ansío.

Âme Noire