Tú llorabas días pasados
Y en la esquina llovían luceros.
No recuerdo muy bien qué soñaba.
Solo sé que tú estabas triste
Y yo te regalaba jardines de ilusiones.
Y alguien dijo:
“Parece que va a nevar”
Y se enlutó el cielo y silbaron las nubes.
Tú dijiste: “Ya nadie te regala claveles”.
Me quedé sola en un mar de adoquines.
Y, en medio de aquella soledad ruidosa,
Empezó a nevar.
Âme Noire




4 Monedas en mi sombrero...:
Seguro que el ruido abrumador de la soledad rebotaba en los adoquines.
No sé quién era ese alguien. Ni recuerdo el nombre de la calle. Ni la dirección de aquella esquina.
Pero podría recitarte uno a uno los copos que caían.
Tú, siempre tú. Pintora se sensaciones, escritora de tacto, gusto y olfato.
Puedo sentir en mi piel cada sensación que tú recuerdas o inventas.
Tú siempre consigues pintar con tus acuarelas los más bellos amaneceres en mis labios, incluso cuando el día está tapizado de luto.
Bueno, así, si alguien te regala un clavel, será incluso mejor ;)
¡Un beso!
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