miércoles 20 de abril de 2011


Si te vas a ir, déjame al menos tu sombra.

Para que me acompañe los días que haga sol,

Y los días que esté nublado y se esconda la mía.

Déjamela para que me vele por las noches

Cuando dejo abierta la luz de la mesita,

Porque me asusta la oscuridad.

Y que juegue conmigo al escondite

Cuando pasemos por un muro negro.

Si te vas a ir, no te lleves tu sombra.

Tu sombra que es tú, sin ser tú.

Y que camine pegada a mis talones,

Como ya no harás tú nunca.

Si te vas, si te vas a ir, déjamela.

Déjame tu sombra.

Que eres tú, pero sin ser tú.

Sin voz, para que siempre venga conmigo.

Para que nunca pueda decir: “Adiós.”


Âme Noire

2 Monedas en mi sombrero...:

Juan Antonio dijo...

Suscribo cada palabra.

Saludos.

Ricardo Miñana dijo...

Un placer pasar por tu casa,
si te gusta la poesía te invito a mi blog.
que tengas una feliz semana,
un abrazo.