Si te vas a ir, déjame al menos tu sombra.
Para que me acompañe los días que haga sol,
Y los días que esté nublado y se esconda la mía.
Déjamela para que me vele por las noches
Cuando dejo abierta la luz de la mesita,
Porque me asusta la oscuridad.
Y que juegue conmigo al escondite
Cuando pasemos por un muro negro.
Si te vas a ir, no te lleves tu sombra.
Tu sombra que es tú, sin ser tú.
Y que camine pegada a mis talones,
Como ya no harás tú nunca.
Si te vas, si te vas a ir, déjamela.
Déjame tu sombra.
Que eres tú, pero sin ser tú.
Sin voz, para que siempre venga conmigo.
Para que nunca pueda decir: “Adiós.”
Âme Noire




2 Monedas en mi sombrero...:
Suscribo cada palabra.
Saludos.
Un placer pasar por tu casa,
si te gusta la poesía te invito a mi blog.
que tengas una feliz semana,
un abrazo.
Publicar un comentario en la entrada