miércoles 17 de agosto de 2011



Tenía los ojos de cristales.
El espejo era de ventanas rotas,
tú mirabas en él.
Alguien gritó y se rompió un deseo.
Nunca hay suficientes ventanas
para llenar de ojos un espejo.
¿Quién eres?
Sé que me llamaste.
Te vi al otro lado.
Y tú rompiste el espejo sin tocarlo.

Âme Noire

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